Un nuevo informe destaca las vías para mejorar la circularidad en los envases flexibles
La Alianza para Acabar con los Residuos Plásticos ha publicado un informe en el que se detallan los requisitos técnicos y económicos para la creación de una planta de reciclaje mecánico avanzado de plásticos flexibles con una capacidad de 50 000 toneladas al año. Bajo el título «La búsqueda de la calidad: ampliar el reciclaje mecánico avanzado para cumplir los objetivos de contenido reciclado en los plásticos flexibles», el informe describe las condiciones esenciales para la ampliación a escala comercial, haciendo hincapié en la producción de materiales reciclados de alta calidad a partir de plásticos flexibles domésticos postconsumo.
El informe identifica factores facilitadores sistémicos, como unos sólidos sistemas de responsabilidad ampliada del productor (EPR), objetivos obligatorios de contenido reciclado y capital en condiciones favorables, como elementos fundamentales para fomentar un enfoque impulsado por el mercado y centrado en los materiales reciclados de alta calidad. Esta iniciativa se basa en las conclusiones del proyecto ValueFlex, cuyo objetivo era desarrollar una solución de reciclaje comercialmente viable para los residuos de envases de plástico flexible de uso doméstico, aunque la planta no llegó a construirse debido a los cambios en el panorama macroeconómico y político.
Las conclusiones principales indican que los materiales flexibles domésticos postconsumo pueden transformarse en materiales reciclados aptos para su uso en más de un 30 % en aplicaciones exigentes, como los films retráctiles y las bolsas. Las tecnologías avanzadas, como la clasificación basada en sensores y el lavado en caliente, son fundamentales para lograr estos resultados. El informe también señala que, si bien el reciclaje químico complementa al reciclaje mecánico avanzado, ambos procesos se centran en fracciones diferentes del flujo de residuos flexibles.
Para producir materiales reciclados de alta calidad, el informe aboga por un cambio en la filosofía operativa de las empresas de reciclaje, instándolas a dar prioridad a la demanda del mercado de materiales reciclados de primera calidad frente a los métodos tradicionales de procesamiento de bajo coste. La Alianza destaca la importancia de aprovechar las políticas de responsabilidad ampliada del productor (EPR) para reducir la brecha económica entre el reciclaje de alta calidad y los polímeros vírgenes, además de establecer objetivos obligatorios de contenido reciclado para estimular la demanda.
Además, el informe sugiere que los operadores deberían mejorar las instalaciones existentes y trasladar las responsabilidades de clasificación a instalaciones centralizadas de recuperación de plásticos (PRF) para crear un modelo de negocio sostenible.
En el marco de esta misma temática, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha publicado los «Números de Tecnología Novedosa» (NTN) para 24 tecnologías emergentes, incluidas aquellas destinadas a convertir poliolefinas difíciles de reciclar en materiales aptos para el contacto con alimentos, lo que pone de relieve la necesidad de avances en las infraestructuras para respaldar estas innovaciones. Mientras las marcas y los fabricantes de envases se preparan para el Reglamento de la UE sobre envases y residuos de envases (PPWR), que exige un 35 % de contenido reciclado postconsumo en los envases no alimentarios para 2030, las conclusiones de este informe resultan oportunas y fundamentales para las partes interesadas del sector.
